Finanzas para dueños de empresa
Veinticinco años montando empresas. Más de doscientas asesoradas. Escribo para el dueño que sabe de todo menos de sus números, porque fui exactamente ese dueño y me salió caro.
El capítulo 12, en treinta segundos
Mientras esperas a que te paguen, ese dinero lo estás financiando tú: con tu póliza, con tu caja o con lo que dejas de comprar. Mueve las dos barras y mira lo que te cuesta al año.
Son 391.000 € parados en facturas sin cobrar, financiados al 6 %.
Por dónde empezar
No hay formulario, ni newsletter, ni «déjame tu correo». Si compraste el libro, las plantillas son tuyas y punto.
564 páginas para leer, controlar y hacer crecer el dinero de tu empresa sin ser economista. Con una empresa que lo recorre entero y casi se queda sin caja creciendo.
Ver qué hay dentroCuarenta y cuatro hojas de cálculo, una por capítulo. Metes los datos de tu empresa y calculan lo que el capítulo explica, con su gráfico.
Ver las 44Empresario desde los veinte. Más de diez años sentándome con las empresas de otros, en España y fuera. Asesor financiero certificado conforme a MiFID II.
Sobre míEl libro
Abre cada parte y verás la frase que te ha traído hasta aquí, y qué sales sabiendo hacer. Para empresas de medio millón a siete millones de facturación, sin director financiero dentro.
«Si me preguntas cuánto gané el año pasado, tengo que llamar a la asesoría.»
Tu asesoría te manda tres documentos cada año y tú los archivas sin abrirlos. No es dejadez: es que nadie te ha explicado qué pregunta responde cada uno. Esta parte te enseña a leerlos en diez minutos y a distinguir el beneficio del dinero, que es donde empieza todo el problema.
«Facturo más que nunca y cada día 28 no sé si llego a las nóminas.»
Es la parte que más dinero salva, y la que casi nadie tiene montada. Una previsión a trece semanas se hace en cuarenta minutos y se actualiza en diez cada lunes, y te dice en qué semana exacta te vas a quedar corto y cuánto. Con eso, un problema de tesorería deja de ser un susto y pasa a ser una gestión.
«Trabajamos a tope todo el año y al final el margen es el mismo de siempre.»
Casi siempre hay más dinero dentro de lo que ya vendes que en lo que te falta por vender. Aquí se calcula qué clientes te hacen perder dinero mientras crees que ganas, cuánto volumen extra necesitas para compensar un descuento del 5 %, y cómo poner precio a un trabajo cubriendo la estructura de verdad.
«Voy al banco a pedir y salgo con un no, o con un sí carísimo y un aval personal.»
El banco te puntúa antes de recibirte, con cinco ratios que puedes calcular tú esta tarde. Esta parte te enseña a verte con sus ojos, a llevar el dossier montado, y a distinguir qué producto sirve para cada necesidad — porque financiar un valle de siete semanas con un préstamo a cinco años es de las formas más caras de resolver un problema pequeño.
«Cada trimestre llega el IVA y me llevo un susto, aunque el año vaya bien.»
Una parte de lo que ves en tu cuenta es de Hacienda, otra de la Seguridad Social y otra de proveedores que aún no te han facturado. Es la lección más cara que se aprende por las malas. Aquí se separa el dinero que es tuyo del que solo está de paso, se ordena el calendario fiscal y se decide con números si te conviene nómina o dividendo.
«Me entero de los problemas cuando ya no tienen arreglo barato.»
Los números no te avisan cuando te equivocas: te avisan tres meses después. Esta parte monta el sistema para acortar esos tres meses — un cuadro de siete indicadores, un cierre mensual que se hace en dos horas y una reunión con orden del día, para que las decisiones dejen de tomarse por intuición.
«Llevo veinte años en esto y no sé qué vale lo que he montado.»
No hace falta querer vender para necesitar saberlo: lo que sube el valor de una empresa es exactamente lo que la hace más fácil de dirigir. Aquí se calcula el rango de valor por múltiplos, se identifican las tres cosas que hoy te lo están restando, y se mide cuánto depende el negocio de que tú estés.
Las plantillas
Una por capítulo. Abres la que necesitas, metes los datos de tu empresa en las celdas azules y la hoja calcula lo que el capítulo explica y dibuja el mismo gráfico que has visto en la figura. Cada archivo trae una hoja de ejemplo resuelta y otra de instrucciones.
Las 44 están listas. Pincha en cualquiera y se descarga. No hay formulario, ni registro, ni «déjame tu correo»: si compraste el libro son tuyas, y si no lo compraste también. Cada archivo trae tres hojas: la plantilla en blanco, un ejemplo resuelto con los números del capítulo y una hoja que explica cómo se usa.
Sobre mí
Llevo veinticinco años montando empresas. He tenido negocios que funcionaron, negocios que no, y negocios que funcionaban perfectamente hasta el día que dejaron de hacerlo.
En el camino me encontré piedras, y algunas eran grandes: un año bueno en el que me gasté dinero que no era mío, sino de Hacienda; una factura de ochenta mil euros que no cobré nunca; y el error más caro de todos, que no fue endeudarme de más sino no endeudarme cuando debía.
He asesorado a más de doscientas empresas, en España y fuera: talleres, obradores, ingenierías, distribuidoras, hoteles, instaladoras, alguna tecnológica. Y he visto la misma escena repetirse tantas veces que sé cómo termina antes de que empiece: un dueño competente, que conoce su oficio mejor que nadie, tomando una decisión de doscientos mil euros con la misma información con la que decidiría dónde comer.
Tengo la certificación de asesor financiero conforme a MiFID II, y me sirve. Pero lo que hay en el libro viene de haberme equivocado con mi propio dinero.
«Una empresa da para pagar una casa, pero una casa no da para montar una empresa.»Jairo González Palacios